En sólo un segundo ++++ (El sobrio estado de la desesperación)
martes, abril 11, 2006

El arte de la muerte. El arte del horror. Las pieles sudorosas, secas, blancas, llenas de gritos y furia.
Los ojos. Los ojos, dilatados, fríos, azules y vidrio, carbón y hierro. Las manos que tiemblan y acarician, que se congelan y hierven. La fiebre, la ensoñación y lo onírico de la desesperación.
No le digas a nadie.
No le digas.
¿No te das cuenta?
No grites, no cantes, no sangres.
El arte de la muerte. De tu muerte. En blanco, en negro, lleno de harina y cenizas.
Sin sangre.
Estás solo.
Estás seco.
No grites, no cantes.
No te mueras, no me mates.
El arte del horror, las uñas clavadas en tu cara, el pelo cayendo alrededor, el cuerpo denudo, rojo, cortado y letárgicamente vivo.
El arte.
La sonrisa y la risa.
La sinfonía se acaba...


[Poroto] [6:34 p. m.]
(Es el centro de un terremoto)