En sólo un segundo ++++ (El sobrio estado de la desesperación)
jueves, enero 19, 2006
Llegué de Bolivia.
Llegué y ya tengo la necesidad de salir corriendo al primer bus que encuentre.
me siento encerrada en mi ciudad.
Nuevamente, me siento fuera de tiempo.
Nuevamente, me siento una extraña acá.
Miro mi ropa, y me doy cuenta de que es verdad. Necesito Bolivia, necesito a esa gente hermosa que conocí.
Necesito las risas, las cagadas de risa.
Necesito la lluvia, necesito rezarle a la madre Naturaleza.
Necesito sentirme en paz con el mundo.
Necesito no estar encerrada entre el smog y la ciudad que tanto necesité.
Todavía necesito amar mi tiempo.
Necesito ver las montañas y hablar de geología y revolución.
Necestio caminar por las calles de Cusco.
Necestio no desesperarme al ver las caras de siempre, en los lugares de siempre.
Necestio escalar montañas y caminar, caminar mucho.
Necesito a ese hombre, que me devolvió tantas cosas que on se puede imaginar.
Necesito esos tótems, ese mercado de las brujas, esa esperanza.
Necesito esa vida.
Lo necesito.
Lamentablemente, no me necesito.
Y sí, éste es el sobrio estado de la desesperación.
No sé qué hacer, más que mirar desesperada a los costados y extrañar mi querida Bolivia, mi querido Cusco yesos viajes interminables con gente hermosa.
[Poroto] [10:01 a. m.]
(Es el centro de un terremoto)