En sólo un segundo ++++ (El sobrio estado de la desesperación)
viernes, enero 20, 2006

Lágrimas del Sol (título clásico, mal puesto, y, nuevamente recurrente)

Camino entre sombra, haciendo de cuenta que estoy muerta, que estoy en otra parte. Muerta. Es una palabra fuerte; demasiado para esta larva que intenta ser alguien. Es gracioso que esté aquí, sentada, mirando las sombras sobr emis ojos. Todo quieto, todo vacío; risas falsas; risas, risas, risas. Abismo. Otra palabra fuerte, otra palabra vacía. ¿Qué palabra podría usar, sin ser pretenciosa, pero realista, y, con todo respeto, ocasionalmente honesta?

Oh, se me ha ocurrido. Nada.

Nuevamente camino entre tantas luces que tengo miedo de brillar. Mucho miedo. Afortunadamente, es una palabra que, por tenebrosa, es innecesaria, vacía (¿nada? No, todo*) y, por supuesto, graciosa. Como decía, el caminar tanto tiempo entre sombras, viva, me dio la curiosa facultad de odiar profundamente tanto brillo. Y recién ahora puedo ver lo tristes que son. Casi tanto como yo.

No quisiera ponerme melancólica de nuevo, pero resulta téoricamente inevitable. Por suerte, comienzo a odiar los manuales.

Esperanza. Eso.

* Porque en el vacío se construirá el todo, el vacío es nuestra razón y, también, por contradictorio, nuestra única esperanza (¿o última? ¿o acaso todas las esperanzas, o es la esperanza en sí?)

Viejo, para variar, aunque la mitad está hecha ayer a la noche. Extraño, imperfecto, un poco repetitivo.


[Poroto] [5:26 AM]
(Es el centro de un terremoto)