En sólo un segundo ++++ (El sobrio estado de la desesperación)
jueves, diciembre 15, 2005
Cuento gotas, miro la tele, siento los segundos en mi cabeza, dibujo círculos y escucho el rock and roll. La alienación.
Tomo un libro, leo la primer página y cuento gotas y miro la tele. La mediocridad.
Me levanto de la silla de metal oxidado y miro por la ventana. Domingo a la tarde. La desesperación.
La sangre, la vida y la muerte. La quietud de la felicidad. Los muertos de mi felicidad. Ya no tengo sangre.
La felicidad y la vida que me han drenado.
Quiero ver mis venas, y encontrar la sangre ahí.
La nada.
Dada, quiero gritar.
Logro encontrar la sangre entre tanta felicidad.
Tardes quietas y noches largas. Tal vez hoy sí quiera morir.
Pero al menos déjenme probar el sabor de su sangre.
El amor.
(No te mueras, no me mates)
¿Gracias?
La sangre; las neuronas; los sentidos. Los sentimientos. Triste.
Vivir con un ideal de belleza fundado no en el terror, el horror, la sangre como desesperación y la concepción de sí misma, sino en un cuerpo vacío que copula, es la razón por la que todavía estoy viva. Esto no es justicia poética.
La sátira y lo grotesco: la vida.
*Escrito en un segundo de una noche calurosa, no esperen demasiado*
[Poroto] [2:08 p. m.]
(Es el centro de un terremoto)